No hay más. Sólo mujer para alegrarnos,
sólo ojos de mujer para reconfortarnos,
sólo cuerpos desnudos,
territorios en que no se cansa el hombre.
Si no es posible dedicarse a Dios
en la época del crecimiento,
¿qué darle al corazón afligido
sino el círculo de muerte necesaria
que es la mujer?
Estamos en el sexo, belleza pura,
corazón solo y limpio.
…
Hoy me antojé de Sabines. Lo leí y mis pensamientos de días para acá me traicionaron con este que le tomé prestado. !Vaya la vida mía!
1 respuesta hasta el momento ↓
Ladybug // Noviembre 29, 2007 a 10:37 pm |
Por si… a veces uno se deja ir por los pensamientos y oops! zambullida y naufragio en llanto.
(