Más de un aficionado florense recibió con sorpresa la noticia de que Paulo César Wanchope es el nuevo técnico del Club Sport Herediano.
Wanchope –junto con Hernán Medford– es de los futbolistas costarricenses que me han impresionado más; no solo por su destreza dentro del terreno de juego, sino también por su comportamiento ecuánime y manejo saludable de su carrera profesional.
A pesar de eso, mucha gente se pregunta: ¿está Chope capacitado para asumir las riendas de un convulso club grande cuando apenas hace unos meses estábamos viendo su despedida de las canchas?
Más allá del ámbito deportivo, importantes empresas –sobre todo las transnacionales de servicios que ingresan con amplias demandas de trabajadores—están colocando gente cada vez más joven a la cabeza de sus equipos de trabajo.
En ningún lado está escrito que una persona joven, sin demasiada experiencia, no puede ejercer un liderazgo y alcanzar el éxito. Sin salir de la cancha, tenemos los ejemplos de noveles estrategas, como Jeaustin Campos, Luis Diego Arnaez y Juan Carlos Arguedas, quienes llevaron al banquillo su juventud y espíritu combativo en pos de una meta colectiva.
Es posible que antes se tardara más en hacer carrera dentro de una organización o empresa. Hoy eso ha cambiado. La antigüedad pesa menos que la preparación o la competitividad a la hora de llegar a los puestos más apetecidos.
Pero, mucho ojo, la soberbia es mala compañera de la inexperiencia. Un título bajo el brazo, el autoritarismo o los “delirios de grandeza” no sustituyen el conocimiento histórico, fundamental en cualquier cometido humano.
Un buen jefe no tiene por qué ocultar su inexperiencia. Reconocerla y rodearse de colaboradores leales que le apoyen a la hora de tomar una decisión demuestra madurez y jamás debe menoscabar la autoridad.
En mi carrera, connotados jerarcas y gerentes me han solicitado mi opinión en importantes asuntos. Además de admirarlos y respetarlos, me han enseñado lo lejos que se puede llegar escuchando y no considerándose infalible.
Reconocer la inexperiencia y admitir consejos u opiniones de otros colaboradores con mayor experiencia también despertará el interés por un buen trabajo de equipo. Si quiere alcanzar las metas de su equipo, el buen jefe –joven o con experiencia—debe aprender a confiar en sus colaboradores.

4 comments
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Abril 12, 2008 en 6:11 am
naty
Y si no es joven pero igual inexperto?
Digamos algo así como una profesora de matemática-ministra de seguridad?
Qué pensás de eso?
Abril 22, 2008 en 4:10 am
Ladybug
Nunca se es demasiado joven, pero la experiencia es algo básico (sea cual sea la edad) Ya decía yo que nada hacía con un titulito rosado de honor si no tenía “experiencia en la cancha”
Y si, hay cosas que solo se aprenden con los años, los tropezones y las vueltas a ampezar… saluditos Nacho! :o)
Mayo 6, 2008 en 5:21 pm
Pao
A ver Nachito, hace días no me metía a tu blog, y la verdad con respecto a esto pues no se que tan real pueda resultar para el caso de Wanchope.
Como bien lo dijiste hemos visto los casos de Arnaéz, de Javier Delgado, Mauricio Montero, Medford y Justin, algunos más sobresalientes que otros pero en realidad figuras del fútbol nacional que se tiraron a las canchas en su faceta de entrenadores.
La juventud no significa que se sea más o menos capaz pero en realidad los años de expreriencia y la preparación cuentan, tal vez los arranques siempre son buenos por las ideas que se traen frescas para el equipo, pero con el paso del tiempo podrían pasar facturas como lo vemos ahora con Medford que triunfó con Saprissa y su inexperiencia y prepotencia estan haciendo que la Tricolor se vea deslucida y hasta da verguenza en muchas (por no decir todas) ocasiones.
La juventud refleja frescura, refleja innovación, porque el mundo debe irse renovando pero siempre es bueno tener a alguien de experiencia al lado que te jale las orejas de vez en cuando, aceptar un consejo y tener personas que te inspiren y te ayuden es bueno.
Ahora no gana el puesto el que tiene más años sino el que demuestre que está más capacitado.
Nunca se es muy joven si se cuenta con la capacidad para desenvolverse en la profesión o trabajo que desempeñes.
Mayo 6, 2008 en 5:52 pm
Ignacio
Hola chicas. Naty creo que la señora que mencionás ha demostrado con sus palabras iniciales que está lejos de ser la persona indicada para tan importante puesto.
Llama la atención que en su discurso del 1 de mayo, su propio jefe le dice que la inseguridad no tiene nada de irreal o imaginario.
Nanita y Pao: coincido con ustedes en que no se trata de ser joven, sino de contar con experiencia y capacidad para asumir un liderazgo. Y el tema de cuándo se alcanza esa experiencia es tan relativo. Conozco gente que lleva años haciendo lo mismo y de repente se ven sobrepasados por gente que vino a resolver problemas con un ángulo novedoso o una visión fresca.